DOLOR EN REGIÓN LUMBAR

El dolor con origen en la columna lumbar es una experiencia universal para el hombre. La gran mayoría de las ocasiones se trata de un padecimiento limitado que no requiere atención médica o un tratamiento específico. El dolor puede ser de intensidad variable, así como su duración. Lo importante es discernir la causa que lo origina.

Desafortunadamente, una serie de padecimientos pueden ser la causa del dolor. Algunos revisten una severidad única. El deber del ortopedista es excluir dichos padecimientos, los cuales pueden requerir tratamiento específico. En caso de no tratarse, suponen un elevado riesgo para la función e incluso para la vida del paciente.

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¿Cuál es el origen del dolor?
Si el dolor es de leve intensidad el paciente probablemente no busque atención médica. Lo hará si el dolor es severo, se ha vuelto crónico (no remite tras la toma de analgésicos ni reposo), o se acompaña de otros síntomas (frecuentemente neurológicos).
Con frecuencia los dolores agudos se deben a una historia de trauma reciente (caídas, golpes, etc.). Si el dolor es persistente con una tendencia de ir de menor a mayor intensidad y más aún si hay síntomas agregados, las posibles causas aumentan: fracturas de los cuerpos vertebrales, procesos infecciosos, lesión neurológica importante o incluso cáncer son motivos suficientes para no despreciar un dolor en región lumbar, ni por el paciente ni por el ortopedista.

¿Qué hacer en caso de presentar dolor lumbar?
Acude con el ortopedista. Se realizará una adecuada historia clínica y una minuciosa exploración física de la columna y del estado general del paciente. Probablemente se soliciten estudios de imagen pertinentes como radiografías, tomografía o resonancia magnética, entre otros; según lo amerite el paciente. Actualmente en ortopedia, y principalmente en el área de columna, las desiciones diagnósticas y terapéuticas requieren de una correlación clinicoimagenológica.
El tratamiento inicial consiste en aliviar el dolor y los síntomas agregados los cuales pueden indicar la presencia de lesión neurológica (alteraciones de la sensibilidad como piquetes, adormecimientos, calambres, etc.; o debilidad muscular). El siguiente paso del tratamiento es corregir la causa que origina el dolor. Esto puede implicar un tratamiento conservador (sin cirugía), o tratarse de un padecimiento que sólo puede resolverse a través de un procedimiento quirúrgico.
No debe minimizar la repercusión de un dolor en región lumbar. ¿Tiene dudas? Póngase en contacto con nosotros.

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